lunes, octubre 31, 2005

Raquel

Raquel

Alquimia de amante y guerrillera.
Opulenta criatura
va por el mundo siendo ella
continuada sorpresa
maravilla para todos, menos para ella
pues lo único que tiene que ser es ser.
Enciende soles con sus risas
y se oyen hasta Neptuno y Plutón.
Emite ondas y partículas eróticas
luz que se difunde
desde su figura chignahuapense
llenita donde se debe.
Reparte palmetazos de dómine podadora
adobados con amor y chile
respetando tu libertad, y la suya.
A veces sus afirmaciones ex cátedra son urbi et orbe.
Baila como ménade adoradora de Dionisos
bebe como cosaco
mientras filosofa sobre lo humano y lo divino.

viernes, octubre 28, 2005

Belleza contundente. Manes y penates susurran mensajes centenarios. La voz es huaxteca, pero la tripa es española, y aquí no tiene más remedio que surgir. Pero no se impone, más bien seduce. La ciudad imperial se ofrece luminosa--cielos velazqueños, casi tan bellos como los velasqueños: es octubre en Madrid, y el viento corre fresco y nos vigoriza las mañanas y las noches--, bella, limpia, renovada, vibrante, fácil de recorrer--el servivio de metro y camiones es claro y se puede consultar en cualquier parte. Estos cabrones sí saben lo que es recibir turistas, no por nada el turismo les aportó tantas divisas cuando estaban pobres y se las aporta ahora que están ricos. ¡España rica, bien comida, consumista! Yo la ví por primera vez allá en el invierno de 1964, y estaba pobre--eso sí, bien abrigada-- y el generalísimo acababa de dar su último chaquetazo, y había entregado la economía a los técnicos del Opus. Empezaba el desarrollo: ¡qué joda, las dictaduras son factor de modernización!
Hoy, multitudes coloridas y jóvenes. 3 bares por cuadra. Gente guapa. Se come y se bebe bien en casi cualquier parte. Maravillosas tiendas, precios de primer mundo. Las librerías, alucinantes: tengo que mordérmelos para no comprar todo lo que se me antoja. Museos espléndidos, y los turistas, eventualmente, se quitan y puedes ver: Velázquez, Goyas, Grecos, Boscos, Fra Angélicos, Rubens, Zurbaranes, Tizianos, Picassos, Mirós, etcétera, etcétera. (Continuará)

A la caza de intangibles