sábado, septiembre 02, 2006

EL FUGAZ BURDEL DE ZHIRZHA

José de la Colina, cazador de fantasmas, ha logrado desentrañar algunos de los secretos del burdel donde el erotismo se parece sospechosamente a la poesía. En el diario Milenio del domingo 27 de agosto de este año 2006 del Señor, de la Colina escribió, para nuestra edificación:

"El afamado, el evasivo, el fantasmal burdel de Zhirzha no existe durante el día ni durante todos los días de la semana, sólo durante la alta noche del sábado cuando la ciudad goza la ilusión del domingo, es decir que, según sea la orientación de los astros en el cielo nocturno, lo encuentras o no lo encuentras, pero los pocos adolescentes ciudadanos que han tenido la fortuna de hallarlo y de estar en él (aunque fuese una sola vez en sus vidas) dicen que sus fantasmas, las putas, esto es ese ramillete formado por muchachas de muy varias regiones del mundo: las melusianas de ojos de jade, las celilianas de labios de fresa, las berilesas de cinturita de avispa, las crisopasas de cuello de gacela, las sardanapélidas de ombligo espiralado, las fogosinas de caderas mareantes, las goticillas de coño de ojiva, y otras y otras de cuyo número no podría haber cuenta cierta, son fantasmas intangibles (o inconcretos, como dicen los muchachos cultos) que sólo cuando les haces el amor encarnan durante el tiempo de la cópula, de modo que entonces puedes mirarlas a los ojos y encontrar en ellos una luz a la vez muy antigua y muy nueva".